Fernando Espinoza, presidente de la FAM, visitó la Escuela de Educación Agraria N°1 en Alberti y enfatizó la importancia de terminar grietas políticas para lograr una Argentina con verdadera movilidad social.

Fernando Espinoza, presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM) e intendente de La Matanza, visitó el 12 de septiembre de 2026 la Escuela de Educación Agraria N°1 en Alberti acompañado por el intendente Jorge Gaute, el legislador Germán Lago y el director Luis Demarchi. La jornada se enmarca en una recorrida por instituciones educativas de la región que busca revalorizar el rol del sector agrario y el acceso igualitario a la formación en la provincia de Buenos Aires.
La visita no fue casual. La Escuela Agraria N°1, con 50 años de trayectoria institucional, constituye un polo educativo de importancia regional que atiende a aproximadamente 150 alumnos provenientes de toda el área. El dato que marca la magnitud del alcance territorial es contundente: estudiantes recorren hasta 150 kilómetros para asistir a clases, evidenciando una demanda que trasciende los límites de la localidad. De ese total, 100 estudiantes provienen de otras localidades y 50 son de Alberti, lo que refleja el carácter zonal de la institución.
Un aspecto distintivo de la escuela es su estructura de internado parcial: los estudiantes permanecen en el establecimiento de lunes a viernes, lo que permite que jóvenes de zonas alejadas accedan a una educación de calidad sin abandonar sus regiones de origen. Este modelo de residencia educativa facilita la retención y la continuidad pedagógica, especialmente relevante en contextos rurales donde la distancia es un obstáculo histórico para la escolarización.
Espinoza enfatizó en sus declaraciones el valor institucional de este modelo. "Para la provincia de Buenos Aires es un orgullo tener una escuela agraria de este nivel, con la formación que tienen y con la comprensión que tienen hacia los estudiantes", destacó el referente político, reconociendo tanto la calidad académica como el acompañamiento integral que ofrece la institución.
El eje discursivo de la visita se centró en la movilidad social. En un contexto nacional marcado por la desigualdad y la fragmentación política, Espinoza aprovechó la plataforma para conectar la educación agraria con la posibilidad real de ascenso socioeconómico. "Estás en este lugar y sentís, percibís claramente lo que es la Argentina que soñaron nuestros abuelos: la Argentina con movilidad social ascendente", expresó, vinculando directamente la formación de estos estudiantes con el proyecto nacional que propone.
El mensaje trasciende lo educativo y se proyecta hacia el campo político más amplio. La presencia de legisladores y autoridades municipales en la jornada sugiere una estrategia de la FAM por posicionar a los gobiernos locales como garantes de acceso igualitario a oportunidades, independientemente de la procedencia geográfica o socioeconómica.
En su intervención, Espinoza también abordó la necesidad de construcción política a nivel nacional. "Hay que terminar con la grieta y generar puentes y consensos. No hay Argentina posible sin campo, sin industria y sin las nuevas tecnologías", planteó, delineando una visión que integra al sector agropecuario como pilar fundamental de cualquier proyecto de país viables.
Este posicionamiento tiene peso político en el contexto bonaerense, donde la producción agraria sigue siendo un motor económico importante. La visita a una institución dedicada a la formación de nuevas generaciones de productores y profesionales del sector refuerza este mensaje y, estratégicamente, vincula a la FAM con territorios rurales y con un electorado históricamente sensible a las políticas de desarrollo agrícola.
La jornada incluyó también una visita al Centro de Capacitación, Información e Investigación Educativa Especializado N°2 Cielos Albertinos, un centro educativo y astronómico único en la Provincia de Buenos Aires. Esta segunda parada amplía el alcance de la visita, incorporando no solo la formación técnico-agraria sino también la investigación científica y la educación en disciplinas STEM como eje de desarrollo regional.
La combinación de ambas instituciones en una misma jornada responde a una lógica de integralidad: acceso a educación de calidad que combina formación práctica en el sector primario con investigación y nuevas tecnologías. Es una narrativa coherente con los discursos de modernización del campo y diversificación económica que impulsan actualmente varias administraciones locales en la provincia.
Esta visita se inscribe en un período de activismo político de Espinoza en su rol como presidente de la FAM. Las visitas a territorios, las expresiones sobre consenso político y la revalorización de sectores como el agrario forman parte de una estrategia comunicacional que busca posicionar a los intendentes como actores clave en la gobernanza territorial y como puente entre demandas locales y decisiones nacionales.
La referencia explícita a la necesidad de terminar con la grieta política y generar consensos también anticipa posibles lineamientos de negociación política que podría impulsar la FAM en mesas de diálogo futuras. En un escenario fragmentado como el actual, la apelación a valores compartidos como la educación, el desarrollo local y el acceso igualitario es una táctica común para construir coaliciones amplias.