El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, dijo en el 16° Foro ABECEB que el Gobierno está conforme con los resultados en desregulación, apertura comercial y orden fiscal. Sus afirmaciones, sin cifras que las respalden en lo difundido, apuntan al sector empresario y a la continuidad de las políticas económicas.

Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, habló el jueves en el 16° Foro ABECEB ante funcionarios, exmandatarios y empresarios. Según difundió Prensa Mercosur, el ministro hizo un balance de la gestión y planteó que el Gobierno está conforme con lo hecho en desregulación, apertura comercial y ordenamiento fiscal.
"Estamos contentos con el avance que hemos tenido", sostuvo Sturzenegger. El ministro afirmó que en los últimos seis meses el Gobierno avanzó en apertura económica más que en las tres décadas anteriores. Se trata de una valoración del propio funcionario, presentada sin datos que la acompañen en la información difundida.
Entre los resultados de la gestión, Sturzenegger mencionó la desaceleración de la inflación, la baja de la pobreza, el crecimiento del PIB, el aumento de las exportaciones, la expansión de la minería y mejoras en la productividad. El texto de Prensa Mercosur no aporta cifras ni fuentes que respalden esos puntos, por lo que reflejan la postura del ministro.
Para consolidar esos resultados, el ministro sostuvo que hay que mantener las políticas económicas durante muchos años, cumplir los contratos y extender el ordenamiento de las cuentas fiscales. En ese marco, planteó que el Estado debe mantener sus cuentas ordenadas y generar condiciones para que las empresas impulsen la actividad productiva.
"Hay que remar como los noruegos, hacer y hacer y que la ansiedad no te maree respecto de lo que es importante y relevante", dijo. Y agregó, dirigiéndose a los empresarios: "El resto lo van a hacer ustedes, que es donde se crea la riqueza".
También participó de la jornada el viceministro de Economía, José Luis Daza. Afirmó que el Gobierno tiene la oportunidad de impulsar, por primera vez, una Argentina «sin populismos». Reconoció además desafíos pendientes: consolidar la estabilidad económica y mejorar la situación de los sectores de menores ingresos.