Tenso cruce entre abogados en juicio de Maradona
Un enfrentamiento verbal entre los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto interrumpió ayer los trabajos del tribunal que investiga la muerte de Maradona. Insultos y amenazas marcaron el cruce.

Escena de tensión en San Isidro
Un enfrentamiento entre abogados paralizó el juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona. El incidente ocurrió ayer, 14 de julio de 2026, durante el testimonio del custodio Julio César Soria en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal N.°7 de San Isidro, el mismo tribunal que investiga la responsabilidad del neurocirujano Leopoldo Luque en la internación domiciliaria del astro en San Andrés.
El cruce enfrentó a Fernando Burlando, quien representa a las hijas de Maradona, Dalma y Gianinna, contra Francisco Oneto, defensor del neurocirujano imputado. La discusión escaló rápidamente cuando Burlando cuestionó contradicciones detectadas en las declaraciones de Soria durante su comparecencia ante los magistrados.
Origen del conflicto durante el interrogatorio
El origen del enfrentamiento estuvo en la estrategia de Burlando durante el interrogatorio. Al detectar inconsistencias en el testimonio del custodio, el abogado solicitó expresamente a los tres jueces que le recordaran al testigo que estaba bajo juramento. Esta maniobra procesal buscaba reforzar la validez de la declaración y alertar sobre la necesidad de precisión en las respuestas.
Sin embargo, Oneto interpretó el comentario de manera diferente. Consideró que Burlando intentaba intimidar a su cliente —el neurocirujano Luque— a través de la presión ejercida sobre el testimoniante. Esa lectura del movimiento defensivo fue el detonante de un intercambio que escaló rápidamente a insultos y amenazas mutuas de pelear.
Según los testigos presentes en la sala, "empezaron a boquearse y ahí se pudrió. Se invitaron a pelear", lo que refleja el nivel de tensión que alcanzó la confrontación entre ambos letrados. El clima se tornó tan tenso que obligó a los magistrados a intervenir de forma inmediata.
Intervención judicial y pausa procesal
Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón decretaron un cuarto intermedio para intentar restablecer la calma en la sala. Durante aproximadamente 20 minutos, los tres magistrados mantuvieron una charla privada con ambos abogados, en la que aparentemente lograron moderar los ánimos y establecer límites sobre la conducta procesal.
La intervención fue efectiva. Cuando se reanudó la sesión, la tensión inicial había cedido. De hecho, Burlando se acercó a Oneto, le propinó una palmadita en la espalda y ambos profesionales se saludaron cordialmente, lo que evidencia que el incidente —aunque visible en su momento— fue canalizado adecuadamente por el tribunal para que los trabajos continuaran sin mayor obstaculización.
Continuidad del proceso judicial
Tras la intervención de los jueces y el restablecimiento del orden, Soria continuó prestando su declaración ante el tribunal. El custodio había estado presente durante la internación domiciliaria de Maradona en San Andrés, lo que lo convierte en un testigo clave para reconstruir las circunstancias que rodearon los últimos días del astro.
Los trabajos del tribunal avanzarán esta semana con nuevos testimonios. Se espera que el próximo compareciente sea Carlos Díaz, el psicólogo que trató las adicciones de Maradona. Su declaración está prevista para el jueves y podría aportar información relevante sobre el estado de salud y los tratamientos que recibía el exfutbolista en las semanas previas a su muerte.
Este juicio mantiene su carácter de proceso de máxima relevancia nacional, no solo por la identidad de la víctima sino por las implicancias legales en torno a la responsabilidad médica y los estándares de cuidado en internaciones domiciliarias de pacientes de alto riesgo. El incidente de ayer recordó nuevamente la carga emocional que rodea este caso para todas las partes involucradas.
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