Borrado de datos en celular de Piccirillo enciende alerta en caso Hauque
Análisis forense detectó que el celular de Elías Piccirillo fue reiniciado de fábrica el 24 de febrero. Hauque exige aclaraciones y denuncia posible destrucción de evidencia en caso de Buenos Aires.

Hallazgo crítico en celular de Piccirillo
El celular de Elías Piccirillo fue sometido a un análisis forense que evidenció un hecho procesal de singular gravedad: el dispositivo fue reiniciado de fábrica el 24 de febrero de 2025 a las 17:47:51 (UTC-3). El descubrimiento, realizado por la División Informática Forense de Gendarmería Nacional Argentina, ha desatado una crisis en la investigación que involucra a Francisco Hauque y reaviva interrogantes sobre la integridad de la cadena de custodia en un caso que trasciende judicialmente en Buenos Aires.
Piccirillo, actualmente en prisión domiciliaria en Banfield, está acusado de haber incriminado a Hauque al plantar un arma y drogas. Sin embargo, el hallazgo del borrado total del contenido de su teléfono ha girado la atención hacia si el dispositivo fue manipulado deliberadamente para destruir evidencia digital potencialmente exculpatoria.
Secuestro y análisis del dispositivo
El celular fue secuestrado con protección de código de acceso y batería descargada. Los peritos utilizaron un PIN proporcionado por el tribunal para acceder al dispositivo y realizar el análisis forense. El procedimiento, por protocolo, debería haber preservado intacto el contenido del aparato. Sin embargo, los registros del dispositivo indican un restablecimiento integral no atribuible a un acto de la pericia.
La defensa de Hauque ha cuestionado severamente este hallazgo. Según el escrito judicial elevado, "la pericia no solo acredita que el teléfono fue hallado completamente reiniciado, sino que, además, conserva el registro objetivo de haberse producido un restablecimiento integral del dispositivo". Esto significa que hay evidencia técnica del borrado, pero también incertidumbre sobre quién ordenó o ejecutó esa acción.
La maniobra de destrucción de evidencia
La defensa de Hauque no ha dudado en señalar que este evento representaría una maniobra de destrucción de evidencia. Los abogados han sostenido que "la pérdida de ese contenido no constituye una incidencia técnica menor. Constituye un hecho procesal cuya investigación resulta indispensable". Esta perspectiva traslada el análisis del caso desde lo acusatorio directo hacia la integridad del proceso investigativo.
El timing resulta sospechoso: el factory reset ocurrió el 24 de febrero de 2025, un punto específico en la cadena temporal del caso que ahora debe ser reconstruido íntegramente.
Intervención de Apple y reconstrucción de custodia
Ante la gravedad de los hallazgos, se ha solicitado a Apple Inc. información sobre posibles órdenes remotas de borrado del dispositivo. Esta indagación busca determinar si el reset fue ejecutado desde una gestión remota (lo que apuntaría a un acceso externo no autorizado) o si fue realizado localmente (lo que abriría otras líneas investigativas).
Paralelamente, Francisco Hauque ha exigido a través de su defensa explicaciones completas sobre todo el procedimiento de análisis del celular. Los abogados han presentado un escrito demandando la reconstrucción completa de la cadena de custodia del aparato, desde su secuestro hasta su análisis forense. Esta solicitud es procedimentalmente grave porque cuestiona toda la autoridad probatoria del análisis realizado.
Impacto en la investigación
El hallazgo abre flancos procesales que van más allá de la pericia técnica. Si el borrado fue deliberado, la pregunta fundamental es quién tenía acceso al dispositivo en los momentos previos al análisis forense. Si fue accidental, la investigación debe explicar las circunstancias. Si fue remoto, surge una tercera línea: quién desde el exterior pudo haber disparado la orden.
El caso Piccirillo-Hauque había pivotado sobre las acusaciones de incriminación falsa y plantación de evidencia. Ahora, la desaparición de datos del celular de Piccirillo introduce un elemento que complica irreversiblemente el mapa probatorio del juicio. Los magistrados a cargo deberán resolver si este evento invalida total o parcialmente los análisis realizados hasta el momento.
La petición de Hauque por clarificaciones, más allá de ser una estrategia defensiva esperada, señala un quiebre procesal que requiere respuesta judicial urgente. La integridad de los análisis forenses en este caso ya no puede darse por sentada mientras no se determine, con precisión técnica y temporal, qué ocurrió con el contenido del dispositivo en cuestión.
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